La primavera es sinónimo de bellas flores, dulces aromas y Comuniones. Con su llegada, madres e invitadas buscan el estilismo perfecto que se adapte a las normas de vestimenta que exige el evento.

Qué ponerse y qué debemos evitar:

En Morguer Design apostamos por vestidos y trajes sastre como mejor opción para ese día.

En el caso de los vestidos, nos inclinamos por los cortes clásicos o lady, con largo a la altura de la rodilla. No se recomienda el uso de vestidos largos o minifaldas. Tampoco, escotes muy pronunciados ni tirantes excesivamente finos.

Es necesario tener en cuenta que la Comunión se recibe en una iglesia y por lo tanto, en el caso de que nuestro vestido no cubra los hombros, es adecuado durante la ceremonia el uso de una chaqueta, blazer o “abrigo”.

Del mismo modo, deben de evitarse las espaldas descubiertas o las transparencias más propias de otro tipo de eventos.

A la hora de elegir el color, la mejor opción son los tonos primaverales, naturales y neutros. Al contrario del protocolo que marca las bodas, en una Comunión, es posible el uso del blanco que, en combinación con otros colores, puede conferir un aspecto natural y sofisticado al look. En Morguer Design nos encanta la combinación blanco-negro o blanco-azul marino.

Otra buena elección son los estampados suaves de flores. En ningún caso deben utilizarse estampados muy llamativos: animal print, telas vaqueras o similares.

También, deben evitarse los colores excesivamente llamativos como el rojo o el fucsia,  muy oscuros como el negro y, por supuesto, los tejidos brillantes, metalizados o de lentejuelas.

Las carteras de mano o bolsos pequeños de correa o cadena, son un complemento perfecto para ese día. Los bolsos de diario, bolsos XL o bolsos de fiesta, deben permanecer en nuestro armario.

Siguiendo este mismo criterio, debemos recordar que una Comunión no es una boda. NO a las pamelas, guantes, tocados imposibles o exceso de joyas.

En relación a los zapatos, apostamos por el zapato de tacón alto que hace a la mujer más alta y esbelta y además, otorga un toque de elegancia al conjunto. Sin embargo, hay que tener en cuenta que cuanto más alto y fino sea el tacón, resulta más incómodo y difícil de llevar. Por lo tanto, si no estamos acostumbradas a usarlos, es mejor optar por un tacón más bajo o menos fino. Unos zapatos de tacón sobre los que no se sepa caminar, pueden arruinar el mejor de los estilismos.

Un look natural nos dará un aspecto fresco y elegante. Por eso, resultan ideales para una Comunión el maquillaje y las melenas naturales. Los recogidos o peinados muy elaborados, los ojos ahumados y los labios de un color rojo intenso. Es mejor dejarlos para otra ocasión.

Todas queremos vernos guapas y en cierto modo, resaltar ese día. Sin embargo, no debemos olvidar que resaltar no significa tener que excedernos. “La mejor elegancia es lo que no se muestra”.

Algunas de nuestras propuestas para ese día: